De verdad, con la piel vendida, cineastas contra magnates, la pelota, no siempre vasca, del género documental lleva varias décadas ( una, si en largo, nos remitimos a los pintorescos premios Goya ) instalada en el tejado, siempre en construcción, de ese cine español que pasea por la calle 54 de una Iberia a ritmo de sevillanas, flamenco y flamenco.

En Construcción
En el mundo a cada rato, muchos son los proyectos estrenados, cercanos a la puerta de no retorno, pero sólo algunos, quizá llenos de desencanto, han quedado en la memoria colectiva, haciendo casi invisibles al resto. Ante los ojos de aquellos que creen que este tipo de cine sólo sirve para rellenar las noches de la 2 ¡ Va a ser que no !
Buscando viajar en Sud Express, en contra de los falsos orgasmos, deteniéndose en un cuadro, un sol y un membrillo, o con intención de conocer a esos monos que son como Becky, el documental español ha tratado de investigar, denunciar y exponer muchos temas, cercanos a nosotros o lejanos, ya que suceda lo que suceda el cielo no deja de girar.

Carmina o Revienta
Y en este vaivén, de idas y venidas, esta pasada semana, en simultáneo estreno multiplataformas, con raíz de ficción y vuelta de turca a la realidad, además de festivaleros premios, nos ha llegado “Carmina O Revienta”, con toque John Waters y y visión cañi. Lo que nos da pie, pues hay motivo, para buscar hoy un muy documentado, y español, programa de cine en casa, en nuestra sección “Dos En La Cartelera Y Un Montón de Spoliers”. Por lo que el abajo firmante, deja claro desde ya, que no serán ni una ni dos ni tres la cintas elegidas, sino muchas pues nunca se sabe que es lo que esconde cada “guest” bajo su sombrero.
Un cine como el que nos ocupa, en un país como este, da efectos Iguazú o milagros de candeal, que junto con la casi premiada con el Oscar “Balseros”, formarán parte seguro de nuestra sección “Spanish documentary”, al igual que las coproducciones “Fados”, “Nómadas Del Viento” y “Suite Habana”, por dar unos ejemplos.
Puesto que como hemos indicado, muchas más habrán de formar parte de nuestro post de hoy, es mejor que le vayan pidiendo la silla a Fernando. Ya que aunque veinte años quizá no sean nada, enfrentarse al dolor de buscar a “Trece Entre Mil”, recordando la tragedia de un “Asesinato En Febrero”, tiene un proceso de documentación tal que merece que nos detengamos y sintamos…
Pensemos como Garbo, escuchemos a Garzón, intentemos recordar con Maragall, soñemos con Adriá, comprendamos a Ocaña, vivamos una noche que no acaba con Ava, vibremos con Morente, encontremos las raíces con Albert, sepamos la verdad de Nagore, entendamos a María, seamos arrabaleros con Mónica, celebremos con el Real Madrid, ganemos el Bocuse D’or con Jesús, exiliemonos a Rusia, triunfemos en “OT”, descubramos a los queridos verdugos… y más. En fin, tarareemos canciones para después de una guerra. Esa que todas las semanas enfrenta a los que buscan la verdad filmada en una pantalla grande, con aquellos que piensan que el séptimo arte sólo es un simple y banal entretenimiento.
Programa doble: ¡ Ah ! documéntense, “ cliqueen “.
C.